Oración

Dios que es infinito en sabiduría, nos escogió desde antes de la fundación del mundo y nos adoptó como sus hijos cuando aceptamos a Cristo como nuestro Señor y Salvador; dándonos el derecho de llamarlo a El ” Padre”. Y como sus hijos amados, nos ha delegado autoridad para gobernar está tierra. Somos un pueblo santo, de sacerdotes embajadores, cuya misión es hacer discípulos y llevar su Palabra y buenas nuevas de salvación a todo el que lo necesita. Dios siendo Todopoderoso decidió darnos a nosotros sus hijos esta misión de extender su reino.

El necesita de cada uno de nosotros para que cumplamos esta tarea. Él no hace nada aquí en la tierra, sino en respuesta a la oración o acción de sus hijos. Por eso es tan importante orar al Padre, en el nombre de Jesús y ser guiado por el Espíritu Santo, para clamar conforme a su voluntad y llevar a cabo sus planes día a día. Orando basado en su Palabra, y guiados por el espíritu de Dios, tendremos la certeza y la convicción de que Dios escucha nuestras peticiones y que la respuesta está en camino. Eso es Fe en acción.

Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús. 1 Tesalonicenses 5:16-18 (NVI)

No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7

¿Qué es la oración?
Es la manera cómo podemos comunicarnos con nuestro Padre celestial, pasando tiempo con Él. En esencia, es simplemente hablar con Dios. Para lo cual, no debemos tener temor de acercarnos a Èl. Ya que el Padre siempre escucha nuestras oraciones y las contesta conforme a su voluntad.

Así que, al orar hable con Dios como cuando habla con alguien con quien tiene mucha confianza. Abra su corazón ante ÉL y tenga la convicción que Dios le escuchará y que le hablará a su tiempo.

¿Cuándo debo orar?
Como dice su palabra en 1ª Tesalonicenses 5:17 “Orad sin cesar.” Esto significa que debemos orar en todo momento. No sólo cuando estamos en problemas o sólo cuando estamos por decidir algo importante. Debemos comenzar el día orando y separar un tiempo en su nuestras actividades para dedicarlo exclusivamente a la oración Adquiera la costumbre de tomar al menos unos quince minutos para leer una porción corta de la Biblia y hablar con Dios. Esto cambiará su día, su semana, su vida.

¿Cómo debo orar?
Confiando y agradeciendo al Señor. Si hemos pecado, confesando y apartándonos del pecado. Así estaremos a cuentas con Dios. Él aborrece el pecado, pero no olvidemos que ama al pecador.
Cantémosle alabanzas y tengamos palabras de gratitud por todo cuanto hemos recibido de Dios e incluso por las cosas que todavía no ha hecho, pero que por fe, sabemos que las vamos a recibir.
Con toda confianza expresemos nuestras peticiones y las de otros también. Y por último no nos olvidemos de orar por la extensión de su Reino en la tierra, que la voluntad de Dios se cumpla por doquier.

El Ministerio de Oración te invita a orar:
– Los días domingo a las 9:30 horas en la Sala de Conferencia y a las 10:20 horas en la Nave Central
– Los días lunes a las 20:00 horas

Responsable del Ministerio: Hna. Ana María Verdugo